Como todos saben, la sal de mesa es en realidad cloruro de sodio. Lo que no todos nosotros sabemos que el consumo de esta sal es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
El problema del cloruro de sodio es que La Organización Mundial de la Salud recomienda que su ingesta diaria sea de un máximo de 5 gr., cifra que en nada se amolda a los 15 gr. promedio que consume una persona occidental al día en la suma de todas sus comidas diarias.
Ahora si la persona tiene problemas de hipertensión la cantidad de sal se reduce a poco más de gramo y medio, estas personas deberían tener en cuenta que los alimentos de por sí traen la cantidad de sal justa para no provocar excesos.
También se puede acudir a ciertos sustitutos de la sal que emulan el sabor del cloruro de sodio sin que éste sea un componente de la misma. Evita el consumo de quesos duros, embutidos y aceitunas así como el pescado o la carne ahumados.
Otra cosa que trae consigo cantidades de sal poco adecuadas para hipertensos son los sobres de puré de patatas deshidratados y los sobres de sopa, recurre siempre que puedas a la sopa y al puré tradicional, donde tu controlas lo que le pones y como siempre elige una dieta rica en frutas y verduras, evita las frituras y trata de tener al menos dos días a la semana donde realices por lo menos 30 minutos de ejercicio físico.
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