En la cocina, dada la cantidad casi infinita de procesos, mixturas, factores naturales, no es de extrañarse que aparezcan inesperadas formas a la hora de hacer de comer. Incluso cosas cotidianas y de uso tan frecuente como un huevo o una lechuga pueden adquirir, como vemos en la foto formas en extremo curiosas.
Caprichos de la naturaleza o juegos visuales para los que se entretienen con las rarezas, estas insólitas muestras de creatividad natural se hallan por todas partes. Por eso les acercamos, para que tomen conocimiento de unos cuantos y entretenidos ejemplares de formas extrañas a la hora de cocinar.
Estas imágenes pertenecen al Museo de las Anormalidades Comestibles (MoFA) y son fotos enviadas por gente como tú, que en sus ratos de cocina ha descubierto las más dispares rarezas y las formas más alocadas en la comida de todos los días. En el sitio se pueden encontrar cosas tan curiosas como una lechuga con cara, un jamón con forma de loro, alienígenas en la espuma de la cerveza o un huevo frito que se asemeja a un conejo.
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