En Malasia se pueden degustar una impresionante mezcla de influencias asiáticas y un toque de distinción propio del país. Allí descubriremos un nuevo universo de sabores, contrastes y exóticas texturas chocantes.
Por ejemplo, las grandes bolas de arroz al estilo Hainan con pollo hervido y aderezado con una salsa a base de chile y aceite de sésamo. Frente a eso, que es lo más popular, los platos peranakan, típicos de los baba-nyonya, pasan por ser los más sofisticados de Asia.
Una cosa casi de carácter obligatorio a la hora de comer en Malasia son sus inigualables mariscos, sus pinchos de gambas callejeros, las alas de pollo y también las comidas rápidas, baratas y con mucho sabor. La cocina Malaya en sí se caracteriza por sus sabores fuertes, picantes, agri-dulces que se combinan casi siempre a la perfección en platos coloridos y de gran riqueza de sabores y texturas.
Luego de comer hasta el hartazgo, tienes que deleitarte con una extensa variedad de frutas tropicales como postre o también no olvidarse de los distintos compuestos de pastelería en los que la mezcla de frutas, natas, cremas y almibares está a la orden del día.
El café nos recuerda bastante al turco, de carácter fuerte y robusto y el té se presenta en un sin fin de maneras, fragancias gustos y colores. Su impecable cocina, de precios más accesibles y un servicio de primera mano, hacen de Malasia un auténtico paraíso para los amantes de la gastronomía.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.